"Odio esta jodida situación."
Miré a la nanna por última vez antes de cerrar la puerta de un golpe.
Me dirigí hacia el coche, dejándome caer sobre el cómodo cuero, marqué su número de teléfono. Devolviendo el coche a la vida y saliendo del recinto, esperé impacientemente a que él lo cogiese.
(Conversación en inglés)
"¿Que coño quieres ahora Bieber?" Ese estúpido, a veces era realmente molesto, pero lo necesitaba. " Yo Dylan, necesito el dinero man."
"¿Qué? ¿Qué dijiste? Repite eso. ¿Ahora quieres el jodido dinero?" Su voz se volvió dura. "Mira chico, ya le he dado tu lugar a otro, simple-" Lo corté tajantemente " Escúchame bien Prouse, necesito ese jodido dinero, y pronto. Sabes que soy el mejor en lo que hago, así que déjate de tonterías y manda a quién diablos tengas que mandar a la puta mierda."
Dylan se mantuvo dubitativo unos segundos, para mí se convirtieron en horas. " Está bien Bieber, te quiero en Canadá dentro de tres días, ni uno más, llámame cuando llegues. Louis está en Mallorca, tenía unos asuntos pendientes. Ahora te enviaré los billetes por fax, tú asegúrate de no tener peleas. Voy a llamarle para que te vigile, no me fío un pelo de tu jodida rabia, espéralo en tu casa, calculo que en unos veinte minutos estará allí ." No pude evitar sonreír al conseguir lo que quería, girando la calle llegué a casa. "Chico, sabes que te puedo ayudar a salir de ésto, sabes que podrías estar limpio y subir de rango e incluso tener un buen trabajo."Aunque me costaba aceptarlo, él era un buen hombre al fin y al cabo. Era como mi padre. "Ya hablamos Dylan, date prisa con toda esa mierda e inscríbeme pronto man." Colgué el teléfono sin darle tiempo para contestar.
"Hi momma" Mi madre estaba cocinando, sonreí levemente hacia mi madre recordando los viejos tiempos, cuándo yo le ayudaba a cocinar, mientras cogía la cajetilla de tabaco que había olvidado en la encimera para sacar uno y encenderlo antes de llevarlo a mi boca, dando grandes caladas. Mi cuerpo se relajó, todo el estrés desaparecía poco a poco junto con el humo.
Mi madre me miró enfadada. "Justin, sabes que no quiero que fumes. ¿Cuantas veces he dicho que-" Mi madre me enervaba, la quería más que a nada en este mundo, pero era jodidamente insufrible a veces, cortándola, di un profundo suspiro. "Mamá, sabes que lo necesito. Llevo fumando desde los diecisiete y no voy a dejarlo ahora, joder." Mi madre me miro un poco entristecida. "Hijo... Yo... Sabes que solo quiero lo mejor para ti... Desde que... Bueno, ya sabes... No eres el mismo cariño." Su mirada enfurecida se convirtió en una mirada repleta de tristeza, amargura y preocupación.
No pude evitar tensarme, toda esa mierda se estaba apoderando de mí y debía soltarlo todo, pero no aquí, no delante suya. Tomé varias caladas relajándome para después mirar hacia los ojos de mi madre duramente, antes de besarla en la frente e irme de la cocina por la puerta trasera que daba al jardín para ir al cobertizo y empezar a golpear todo lo que tenía por delante.
"Vaya chico, has crecido desde la última vez que te vi" Louis me chocó la mano, apretando la mía mientras sonreía. "Yo man, tú no es que hayas cambiado mucho. Sólo estás, mmm...¿más viejo?Veo que has echado barriga eh" No pude evitar reír. "Pero tranquilo, las chicas de por aquí los prefieren guiris, o así nos llaman a los extranjeros que hablamos inglés, tienes preferencia ante los españoles."
Louis me miró, sin saber si reír o darme un puñetazo por burlarme de él. "Veo que sigues siendo el mismo capullo que dejé hace un año."
"Supongo que los malos hábitos nunca cambian." Observé a Louis de arriba a abajo antes de que mis ojos repararan en su coche, el cuál, para mi sorpresa contenía gente dentro. "Bro, ¿Quiénes son?" Louis giró, haciendo un gesto de despiste antes de llamarlos con la mano para saliesen del coche.
Mi estómago cayó al suelo en el momento en el que reconocí a mis viejos amigos Ryan, Chaz y Nolan. No es que no me alegrase de verlos, pero había pasado mucho tiempo desde la última vez que los vi.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
"Justin, que ella te mienta no quiere decir que todos lo hagamos. No entiendo por qué te haces todo ésto a ti mismo bro. Tú lo sabes, tenías un futuro brillante, no solo en el hockey, también en ésto." Ryan me miró, sus ojos marrones irradiaban confusión, amargura e incomprensión. "Ryan tiene razón, nada tiene sentido." Chaz comentó tímidamente antes de dar el turno de palabra a Nolan. "Mira Jus, sabemos que estás jodido, y es normal. Pero, ¿por qué ahora? ¿por qué cuándo debes ser fuerte simplemente te metes en toda esta jodida mierda?"
Miré severamente a mis tres amigos, mientras engullía un trozo de mi pizza Hawaiana. "Vosotros no entendéis nada."
"Entendemos que estás siendo un jodido cobarde que no sabe que mierdas hace." Noté como mi punto máximo llegaba al límite, nadie me llama cobarde. Mis puños se tensaron. "¿Que has dicho Ryan? Repite eso si te atreves." Mis ojos se oscurecían lentamente, mi sangre ahora hervía.
Ryan me miró una vez más, antes de dar un suspiro. "Dije que estás siendo un jodido cobarde que no sabe que mierdas hace."
Levantándome de la silla aparté la mesa de un golpe antes de agarrar a Ryan por el cuello de su camiseta y subirlo a unos centímetros del suelo mientras lo estampaba contra la pared. "¿Qué cojones haces Justin? ¡Déjalo en el suelo, apártate de él! - Nolan gritó mientras me apartaba llevándome junto a Chaz antes de recoger a Ryan que había caído ahora al suelo. - No tenemos la jodida culpa de que tú te hundas a ti mismo poco a poco man."
Limpiándose a sí mismo, Ryan me miró, mostrándome la tristeza en sus ojos, antes de salir de la pizzeria seguido por Nolan.
Chaz se quedó quieto observando como mi pecho subía y bajaba rápidamente dando señales de mi nerviosismo ante la situación. "Justin, no sé - Chaz rectificó- no sabemos que te ha pasado. Sólo queremos que nuestro buen amigo vuelva. Te estaremos esperando con los brazos abiertos." Se dirigió hacia la puerta, antes de agarrar el mango para abrirla mientras me miraba una última vez.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Sin pensarlo dos veces, Ryan se abalanzó sobre mí. "¿Qué pasa bro? ¿Es así como se saluda en España a los viejos amigos?" Me abrazó fuertemente antes de apretar mi mano mientras chocaba su cuerpo contra el mío para seguidamente agarrar mi cuello y empezar a frotar mi cabello con su puño mientras reía. "¡Louis man, di algo para que me suelte! ¡Éste loco me va a despeinar!" Ahora dije entre risas, antes de cambiar los tornos por sorpresa sosteniendo a Ryan antes de empezar a pegarnos bromeando.
Nolan y Chaz se acercaron dándome un gran abrazo cada uno antes de unirse de nuevo a nuestra pelea. Después de unas risas, todos paramos.
"¿Como estás? Has, uhm... ¿Crecido? ¡Ya eres tan alto como nosotros man!" Chaz comentó entre risas.
"Han pasado dos años viejo amigo, ¿que querías?¿que siguiera midiendo 1'60 durante toda mi jodida vida?"
"Chicos, siento interrumpir pero hay alguien a quién quiero que conozcas Justin. -Chaz me acercó hacia dos desconocidos- Justin ellos son Kenny y Moshe. Chicos, él es Justin."
Los dos extraños alargaron su mano, mientras yo en respuesta hacía lo mismo para estrecharlas. Me giré observando a Louis. "Man, ahora que nos presentaste, ¿puedes decirme de que mierdas va ésto?"
Louis sonrió mientras me agarraba por el hombro. "Veamos, se podría decir que ellos antes... eran como tú." Cogiendo aire, suspiró antes de continuar. "El caso, es que ellos ahora están limpios, y trabajan haciendo lo que tú haces. Obviamente, a ellos les pagan en blanco, y bastante más que a ti. Sólo quiero que los conozcas un poco, y reflexiones. Y respecto a los chicos, pensé que sería una buena idea traerlos." Al instante me puse tenso. " Eh, eh, eh, espera, espera. ¿Me estás diciendo que todo ésto estaba planeado antes de que yo llamase a Dylan? ¿Como coño sabíais que yo- " Louis me cortó. "Justin, no lo sabíamos, simplemente cuando vine, pensé en ti y decidí darte una pequeña sorpresa, pero no hizo falta. Tú mismo me buscaste."
"Bueno, de momento eso puede esperar, tengo una vieja amiga a la que ver de todas formas así que..." Los chicos me miraron entre risas. "Uuuuuh Justiiiin, una "amiga" eh..." Los tres sonaron al unísono. Los miré, furioso, para que mentir. "No seáis estúpidos, sabéis de quién hablo. Es "_____", ella volvió éste verano y le prometí a Nanna que cuidaría de ella. Os he hablado miles de veces sobre ella, y antes de que empecéis, NO. Ella sigue siendo una estúpida, siempre lo ha sido y siempre lo será. Es una nena de papá y mamá. Le tengo aprecio, pero eso no quita que no me guste como ella es."
"Bueno, entonces... ¿Cuándo dices que hemos quedado? Porque, obviamente, no vamos a perdernos la oportunidad de conocer a tu amiga de la infancia..." - Nolan dijo entre risas.
"Bueno, ¿y...? ¿Luce sexy? Ya sabes, ¿es caliente?" No podía creerlo, Chaz seguía siendo el mismo obsesionado con el sexo. "Bueno, sí, ella... ¡No sé! Supongo que sí, ella es como mi jodida prima o algo así, no me he fijado."
_______'s point of view:
Introduje mi Blackberry en el bolsillo de mis jeans antes de salir de la habitación para bajar las escaleras y encontrar a Justin junto a tres hombres, posiblemente de entre 30 y 40 años y unos chicos que más o menos tendrían su edad.
"Mierda." Murmuré para mis adentros, aunque por lo visto se escuchó por toda la sala.
Se suponía que no había nadie en casa, el abuelo no volvería hasta la hora de comer y la nanna había ido al mercado. Era la única oportunidad que tenía para curar mis heridas. Escondiendo mis dañadas muñecas detrás de mi pantalón, dirigí una mirada hacia Justin antes de sonreír levemente a todos los demás como muestra de educación.
(Conversación en inglés)
Con mi cabeza, hice un gesto a Justin, para que se acercase.
"Mmm... Justin... No es por nada, pero... ¿quién es ésta gente y que demonios hace aquí?
"Wow, había olvidado tu fuerte carácter... Que va, realmente no lo hice - espetó entre risas, al lo cuál yo respondí con una rápida e inquietante mirada. - Relax nena, habíamos empezado bien. ¿Recuerdas?
"No seas idiota, no quiero que cambies de tema." Noté como mi sangre hervía. "Responde a mi pregunta Bieber, ahora."
"¿Perdona?¿Me has llamado Bieber?" Justin me miró duramente, intentando evitar una maliciosa sonrisa, que no pudo contener y que yo conocía perfectamente. "¿Que vas a hacer?" Mi voz se entrecortaba, mientras empecé a subir escalones hacia atrás. "Justin... Yo... Venga no emp-" Antes de poder terminar, me hallaba sobre los hombros de Justin cabeza abajo. Empecé a golpear su espalda mientras el corría hacia el jardín para pararse enfrente de la manguera.
"¡No te atrevas!" Grité más que exigiendo, rogando. De nuevo empecé a golpear sobre su espalda. Justin me agarró como si fuese un juguete, poniéndome ahora con las piernas enganchadas a su cintura cara a cara. Sosteniéndome ahora con una mano, una nueva sonrisa se colocó en su rostro mientras lentamente se agachaba para luego encender la manguera y echar agua sobre mí.
"¡Oh Dios mío Bieber, juro por Dios que morirás!" Justin me dedicó una mirada neutral, sin expresión, cosa que me asusto bastante. "¿Que dijiste?¿Puedes repetir eso?"
"Yo... No dije nada... Sólo..."
"¿Ah sí? Pues yo creo no estar sordo y escuché como me llamabas Bieber y jurabas por Dios que... ¿Qué era lo que dijiste? Ah sí, que iba a ¿morir tal vez?"
Justin se cernió más a mí, haciendo que me perdiese en sus profundos ojos color avellana.
De repente, un chorro de agua cayó sobre nosotros dos, pero más sobre mí. "Nena, ¿no te enseñé hace unos años que si juegas con fuego te acabas quemando y que si juegas conmigo te acabas mojando?"
Con ayuda de mis brazos me separé de él, empujándolo. "Eres un jodido estúpido. Por si no lo recuerdas, he quedado, bueno, hemos quedado con Chris en una hora y no tengo tiempo para tonterías."
"Claro que lo recuerdo. Pero, te encantó que te mojase." Justin guiñó un ojo. "Pero no te acostumbres a mis juegos, las chicas como tú, no sois mi estilo"
"Oh Dios, ¿como diablos se te ocurre pensar por un momento que yo me interesaría por ti. Tengo novio, ¿recuerdas? Además, tú tampoco eres mi tipo."
"Pues para no ser tu tipo, te aferraste a mí sin problema, y por lo visto, te gustan mis ojos." No entiendo como éste estúpido puede causar furor entre las chicas. Es tan egocéntrico. Justin se giró dando lugar a que un gemido escapara de mi boca mientras miraba hacia mis muñecas. Él rápidamente se giró.
"¿Que pasa contigo? ¿Por que haces eso? - Justin me miró impaciente buscando una respuesta.-¿Se te ha comido la lengua el gato?"
Mientras se quitaba la camiseta mojada para tenderla, sus ojos se fijaron en la sustancia roja que ahora cubría parte de su camiseta blanca. "¿Que demonios?"
Justin se acercó a mí lentamente, para observar todo mi cuerpo, hasta encontrar lo que él buscaba.
" ______, ¿puedes explicarme que mierdas te pasó?"
Mi corazón dio un vuelco, mientras buscaba una excusa creíble.
"Yo...Eh...Mmm... Verás, estaba en la playa, tropecé contra las rocas y me dañé toda."
Justin me miró, sus ojos se ennegrecieron. "Mira, a mí no me mientas. "_____", puedo reconocer perfectamente heridas hechas por las rocas, por si no recuerdas, mi padre fue socorrista. He visto de todo y-"
Los extraños salieron al patio gritando. "Man, ¿que diablos te está llevando tanto tiempo?"
Justin me observó duramente, escondiéndome detrás de él.
"Chicos, girad vuestros culos hacia otro lado para que esta señorita pueda entrar y cambiarse. Va un poco mojada y no quiero que veáis más de lo permitido, ya que luego Nanna no dejará que os acerquéis."
Justin movió su cabeza, mientras ellos hacían lo dicho. Acercándose a mí, sentí su cálida respiración en mi cuello para luego pasar a mi oído. "Entra dentro, tú y yo no hemos acabado. Voy a deshacerme de ellos, tú busca un botiquín o algo con lo que pueda curarte eso."
Sin pensarlo dos veces, hice caso y entré en la casa para buscarlo.
Al subir a la planta superior, entré a la habitación de mis abuelos para buscar el botiquín. No pude evitar quedarme al lado de la ventana que daba al jardín para escucharlos hablar.
Al subir a la planta superior, entré a la habitación de mis abuelos para buscar el botiquín. No pude evitar quedarme al lado de la ventana que daba al jardín para escucharlos hablar.
Por lo que pude entender Justin había quedado con ellos en el lugar acordado con Chris.
"Bro, nosotros nos vamos, si necesitas algo llámanos." Un chico de pelo desaliñado y ojos color verde oscuro golpeó la espalda de Justin como señal de amistad antes de marcharse junto al resto y subir en un coche bastante grande, por no decir enorme."
"Eso está hecho Chaz."
"¿Dónde coño estás ahora? "_______", no te escondas de mí como si fueses una niña, porque ya no lo eres." Pude imaginar a Justin alterado, su pecho debía estar subiendo y bajando mientras sus puños se cerraban y daba una profunda respiración.
Calmándome a mí misma, cerré los ojos una vez antes de salir de allí encontrándome con los ojos de Justin por un segundo antes de mirar al suelo mientras me movía en mis pies. Justin estaba quieto, inmóvil. Apoyando su frente contra la pared, Justin dio un merecido respiro que desencadenó en un puñetazo contra la pared. "Joder." Los nudillos de Justin se habían vuelto rojizos por la fuerza del golpe, pero no era nada más importante que un pelón.
Empecé a temblar, pero meramente no sabía la razón. ¿Los nervios? ¿Miedo tal vez? ¿Frustración? Miles de ideas evadían ahora mi cabeza, cada vez me sentía más débil y antes de que me diese cuenta todo parecía caer sobre mí. Noté como caía sobre mis piernas siendo socorrida por él, antes que todo se volviese un manto de oscuridad ante mis tristes ojos.
Siguuuuiente, por favor. Tu novela me encanta:).
ResponderEliminarAwwwwww gracias cielo, tengo "No me dejes caer" para largo :3
ResponderEliminarPorfavor no la dejes y siguela me encanta :3
ResponderEliminarSiento haber estado un tiempo sin subir, es que no he estado mucho en casa, pero a partir de mañana empiezo a subir, haré maratón :3
Eliminar